the article is written in Spanish. Enjoy if you read Spanish we are working on a transalation.
Ciudad de México (9 mayo 2009).-
Tras un largo día de trabajo, el vaquero estadounidense se entrega a la noche cansado, y al sentarse junto a la fogata, renueva su espíritu con... poesía. Aunque pasan la mayor parte del día en las labores del rancho, cuidando y alimentando el ganado que les da de comer, los "cowboys" han hallado en sus relatos y poemas una forma de hacer escuchar su voz e incluso romper anclados estereotipos. "Los cowboys existen con o sin poesía. Pero la poesía cowboy celebra nuestro estilo de vida y nos ayuda a encontrar apoyo", dijo a REFORMA Sandy Seaton, una vaquera de Montana. Seaton participa activamente en las reuniones de poesía cowboy que se celebran anualmente en todo Estados Unidos y ofrece paseos en su rancho cerca del Parque Nacional Yellowstone. Aunque claman que los poemas han acompañado al vaquero desde hace siglos, el Encuentro Nacional de Poesía Cowboy celebrado en 1985 en Elko, Nevada, dio un particular impulso a esta actividad en Estados Unidos. En la actualidad, dichos encuentros se han extendido por Europa y Asia. "Lo nuevo en el mundo de la poesía cowboy es su alcance. Aquellos que recitamos poesía somos capaces de llegar a miles de personas al mismo tiempo. "Cuando se hace bien y se tiene la actitud correcta, la conexión entre el poeta y el oyente es tan íntima como si no hubiera otra cosa más que una fogata", expresó Gary Robertson quien ha escrito poesía del ámbito por 25 años y ha publicado textos en diversos libros y revistas como Poesía Vaquera: La Región y la revista Americana Cowboy. Pese a la fascinación que existe en torno a los vaqueros, en la actualidad aún prevalecen prejuicios y estereotipos sobre su estilo de vida. Aunque existen opiniones diversas al respecto, entre las cuales se cuenta la idea de que los cowboys maltratan a los animales y que el Gobierno estadounidense les proporciona financiamiento. "La idea de que la gente del campo es menos educada o menos sofisticada que la gente de la ciudad es muy común. Yo hago el trabajo que hago porque lo elegí, tengo una educación universitaria. Soy escritor, actor y poeta. Me siento orgulloso de ser un embajador del mundo cowboy en el mundo moderno", opinó Robertson. Para JV Brumels, un poeta de Nebraska que ha sido reconocido con varios premios en su estado, en ciertas ocasiones se malinterpreta la palabra vaquero. "El término cowboy se ha usado para describir a otros -camioneros, políticos-, pero esto es un uso muy metafórico y que insulta a los que se han ganado el nombre. Difundir una metáfora demasiado o con mucha frecuencia le resta valor al objeto", afirmó el escritor. "Por el contrario, los niños quieren ser cowboys y generalmente sus padres los respetan". Para Sandy Seaton, quien considera que la mujer ha ganado espacios en el mundo vaquero, la vida en el rancho tiene valor por sí misma. "Muchas personas que nos miran piensan que es un estilo de vida salvaje y romántico; esto no nos proporciona muchos recursos, pero sí mucha recompensa espiritual. Las mujeres son más aceptadas que nunca en este estilo de vida si son capaces de hacer el trabajo y disfrutar la actitud", consideró. "El vaquero de Jalisco o Michoacán, en el 1500, o el cowboy de Texas o Nevada comparten hoy una ética laboral que es la columna vertebral de nuestros valores. Haz lo que aceptaste realizar por un sueldo, sé digno de la confianza que han puesto en ti, sé el trabajador que quisieras tener a tu lado", concluyó Robertson.
Paulina Salomón - The Reforma (Newspaper in Mexico City)
(May 9, 2009)